Catábasis explora el descenso al inframundo como un viaje necesario hacia la transformación. Este motivo, presente en mitos de diversas culturas, implica perderse en la oscuridad para regresar renovado.
A través de la fotografía en blanco y negro, la artista Berta Viteri elimina referencias temporales y crea imágenes que parecen fuera del tiempo, reforzando la sensación de tránsito entre realidades. La figura humana y el paisaje se entrelazan en una dimensión simbólica, donde luz y sombra evocan el umbral entre lo visible y lo velado.
Más que ilustrar un mito específico, esta serie captura la esencia del descenso como experiencia universal. Catábasis no es solo una historia, sino una invitación a habitar el umbral, a ver en cada crisis una oportunidad de renacimiento. En este juego de luces y sombras, el espectador se convierte en viajero de su propia transformación.
La exposición está formada por una docena de fotografías de 50x70cm.
NOTAS SOBRE LA ARTISTA
Berta Viteri (Pamplona, 1989) es una artista y fotógrafa español-ecuatoriana, doctora en Filosofía y máster en Proyectos Fotográficos por PHotoEspaña. Su práctica se sitúa en el cruce entre pensamiento filosófico e imagen, entendiendo la fotografía no como mera representación del mundo, sino como una herramienta de interrogación ontológica y simbólica.
Su formación en filosofía atraviesa de manera estructural sus proyectos, que se articulan en torno a cuestiones como la experiencia del tiempo, lo liminal, lo numinoso y los procesos de tránsito y transformación. A través del paisaje, el cuerpo y los espacios construidos, su obra reflexiona sobre aquello que persiste más allá del uso, la función o la presencia humana, poniendo en tensión categorías como lo visible y lo invisible, lo habitable y lo abandonado, lo sagrado y lo cotidiano.
Viteri trabaja principalmente con fotografía analógica, ya que está interesada en la materialidad de la imagen, el azar y el error como formas de conocimiento no discursivo. Sus proyectos se desarrollan a largo plazo y adoptan una lógica ensayística, donde cada imagen funciona como un fragmento de pensamiento visual. En ellos, la mirada filosófica no se traduce en ilustración conceptual, sino en una forma de atención: una disposición a dejar que las imágenes piensen por sí mismas y revelen, en su silencio, aquello que suele quedar fuera del relato productivo del mundo contemporáneo.
La inauguración se celebrará el jueves 5 de marzo a las 18.30 horas.
